El niño burbuja que tardo nueve meses en ver sonreir a sus padres
Gabriel Solis no vio la sonrisa de sus padres hasta los nueve meses de vida.
Gabriel es un niño burbuja, afectado por una enfermedad congénita que anula las defensas de su organismo, ".. Al principio, Gabriel era un
bebé normal, pero a los cuatro meses y medio empezó a desarrollar su
enfermedad, la inmunodeficiencia combinada grave ligada al cromosoma X,
que afecta a uno o dos de cada 100.000 bebés.
El niño había nacido con una mutación grave en tan solo uno de sus
25.000 genes, el IL2RG, esencial para el desarrollo de las defensas del
organismo. Aquella tara en el mundo microscópico obligó a sus médicos a
encerrarlo en una habitación para pacientes con cáncer de la Clínica
Santa María, en Santiago de Chile. “Fue un shock ver a nuestro
hijo enfermo, obligado a vivir en aislamiento. Teníamos que entrar con
mascarilla, él siempre nos veía con mascarilla. Y todos sus juguetes
tenían que ser de plástico y lavables. Nada de peluches, nada que
tuviera polvo”, recuerda Riquelme, que dejó su trabajo y vivió aislada
del mundo con el niño durante cinco meses.
Hoy, sin embargo, Gabriel lleva una vida normal y va a empezar la
guardería, un cambio que su madre atribuye a “la presencia de Dios”,
pero que quizá tenga una explicación bastante más terrenal y
sofisticada. Aquel avión en el que niño vio la sonrisa de sus padres por
primera vez los acercaba al Centro de Oncología y Enfermedades de la
Sangre Dana-Farber, en Boston.
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